He venido a contaros que el otro día no tuve miedo.
Que aprendí a salir de la cama
de madrugada para
ver la nieve caer.
Unos cinco minutos.
Tal vez diez.
Y que luego me dormí y no soñé.
Sin temblar de frío.
Por primera vez en mil meses.
No tuve miedo.
(He venido, también, a adelantaros que pronto, muy pronto muy muy pronto, un objetivo grabará mis ojos sin grabarlos. Que os voy a dar la voz de mis palabras. Y pies descalzos. Y el filtro de mi realidad. Un trocito de puntos infectados. Tantos. Pero ssshhh.....
Que las gracias.
Daros.
Necesito.
A vosotros.
Todos.
Las tantas infinitas gracias por leerme por escribirme por comentarme.
Por estar aquí.
Y allí.
Y tan dentro.
Y tan siempre.
Tan de verdad.)
lunes, 29 de abril de 2013
martes, 23 de abril de 2013
Parece que no he estado aquí antes.
A veces
me
duele
desabrocharte.
me
duele
desabrocharte.
(Cortaré
muy profundo pero cuidaré
de ti
me
llevaré
tus fiebres
a mi fiebre;
tus
síntomas
a mis
síndromes.)
viernes, 12 de abril de 2013
Doce
Puedes coger mi mano porque.
Prometo no echar a volar.
No echar a volver ni echar a correr ni comerme el mundo.
domingo, 31 de marzo de 2013
Una carta
Hola mamá,
He cumplido veinticinco años.
La imagen de tu mano acariciando mi número de teléfono con la mirada perdida ha estado abalanzándose sobre todas las articulaciones nerviosas de mi cuerpo. Durante todo el día. Ora me cortaba la respiración ora me hacía salir corriendo para sacarme los ojos detrás de la puerta cerrada del baño.
No he podido deshacerme de esta ridícula manía de ir introduciendo una botella de plástico en cada uno mis ojos para no mancharme los vestidos. Sé que amas demasiado a mis goteras, perennes en la parte de dentro, pero no te enfades. Por favor. Ya es hora de que entiendas de que es la única solución para las chicas-ojos-grifo como yo.
He cumplido veinticinco años.
Me di cuenta ayer. Ha pasado más de un mes pero me di cuenta ayer mientras compraba pistachos y café y leche de soja en el supermercado.
Te quiero.
Siempre.
Ene
He cumplido veinticinco años.
La imagen de tu mano acariciando mi número de teléfono con la mirada perdida ha estado abalanzándose sobre todas las articulaciones nerviosas de mi cuerpo. Durante todo el día. Ora me cortaba la respiración ora me hacía salir corriendo para sacarme los ojos detrás de la puerta cerrada del baño.
No he podido deshacerme de esta ridícula manía de ir introduciendo una botella de plástico en cada uno mis ojos para no mancharme los vestidos. Sé que amas demasiado a mis goteras, perennes en la parte de dentro, pero no te enfades. Por favor. Ya es hora de que entiendas de que es la única solución para las chicas-ojos-grifo como yo.
He cumplido veinticinco años.
Me di cuenta ayer. Ha pasado más de un mes pero me di cuenta ayer mientras compraba pistachos y café y leche de soja en el supermercado.
Te quiero.
Siempre.
Ene
Más fuerte
Una de texturas. Veinticuatro horas de lluvia. Cuarenta y ocho.
Páginas. Posturas. Páginas.
Abro los ojos. Abrázame. Más fuerte.
Abrázame. Te abrazo yo. No me sueltes.
Que llueve.
Que hay que tender las cenizas.
Te abrazo yo.
Abrázame.
La lluvia ha abrasado todas las lenguas
en todos los idiomas en toda la Tierra.
La lluvia es sólo lluvia pero.
Te abrazo yo.
(Tuve sueños. No tuve miedo. Tuvimos humo.
Colapsamos. Nos reímos de la realidad. Luego lloramos. En tres idiomas. Callamos. Fumamos. Fumamos. Fumamos. Bebimos. Tuvimos tanta sed. Bebidos bebimos. Bebimos. Nos besamos. Huimos. Corremos. Corro. Corro. Tú corres. Nosotros corremos. Tengo miedo. Corre. Corremos. Tú corres. Corres. Huimos. Callamos. Llueve. Llueve dentro y fuera del cuarto. Hay que tender las cenizas. Un solo corazón. Tuvimos.)
Páginas. Posturas. Páginas.
Abro los ojos. Abrázame. Más fuerte.
Abrázame. Te abrazo yo. No me sueltes.
Que llueve.
Que hay que tender las cenizas.
Te abrazo yo.
Abrázame.
La lluvia ha abrasado todas las lenguas
en todos los idiomas en toda la Tierra.
La lluvia es sólo lluvia pero.
Te abrazo yo.
(Tuve sueños. No tuve miedo. Tuvimos humo.
Colapsamos. Nos reímos de la realidad. Luego lloramos. En tres idiomas. Callamos. Fumamos. Fumamos. Fumamos. Bebimos. Tuvimos tanta sed. Bebidos bebimos. Bebimos. Nos besamos. Huimos. Corremos. Corro. Corro. Tú corres. Nosotros corremos. Tengo miedo. Corre. Corremos. Tú corres. Corres. Huimos. Callamos. Llueve. Llueve dentro y fuera del cuarto. Hay que tender las cenizas. Un solo corazón. Tuvimos.)
viernes, 29 de marzo de 2013
Demasiada sangre fotografiada a través de tus venas delante de la ventana cerrada.
Como cuando me despierto antes que tú pero tampoco quiero levantarme pero quiero café pero no quiero hacer ruido.
Quiero mirarte.
Sin hacerte daño.
Cerrar despacio los ojos.
I believe you.
I want you. Abrir.
Parpados.
Pestañas cerradas.
Sometimes I need you.
Cerrar.
Tengo miedo because sometimes I need you.
Despacio.
Los ojos. Abrir. Mariposas. Me despierto.
No despierto.
Algo así como soñar.
Juntos.
Respirar.
Cerrar los ojos.
Abrir.
I want you.
Caricias. Eres un bucle de algodón.
Tu piel.
Cerrar los ojos. Caer. Caigo hacia ti.
Me escurro.
Abrir los ojos.
Respirar.
I believe you.
Soñamos.
Caídos.
Ojos cerrados al sol del mundo.
No quiero despertarnos.
Abre.
Entras.
lunes, 25 de marzo de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Ubicación
Estación de autobuses. Existencia. En plural.
Existencias.
Vida.
Las vidas me miran. Me apuñalan. Veinte años. Veinticinco. Ensayos.
Intenciones y síntomas.
No hace falta decir el nombre. No tiene pinta de tener un nombre. No tengo pinta.
De un nombre tatuado entre las piernas.
No tengo olvido.
Vida.
Mi historia abusa de la vida. Se llena de basura.
Trivial. Más trivial, gracias. Mucho más.
Vida.
Basura.
Mi historia se compra un libro. Dos. Trescientos vestidos vacíos y tristes. Una casualidad. Libros. Cincuenta yogures. Mi historia fuma descalza y nunca conoce a nadie. No tiene un plan. Treinta riesgos. Humillar. Humillarme. Correr. Doler. Correr hacia el dolor. En contra. Qué maravilla.
Una estación. Autobuses. Invierno. Invierno. Invierno. Asiento número veintisiete. Me ha tocado pasillo. Largo y estrecho. Zapatos terribles y abrigos que caen. Invierno. Sesenta y dos libros. Tengo frío. Quiero fumar. Setenta páginas y fumar. Setecientas. Un destino. Quiero fumar pero prefiero llegar antes. Correr. Tener un nombre. Largo y estrecho. Abecedario. Palabras. Cada letra tiene su propio nombre.
Cada.
L. E. T. R. A.
Por separado. Por fumar. Por no correr. Por su propio nombre.
Palabras. Existencias.
En plural.
Vidas.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Clases de anatomía I
Fui las raíces de un árbol que nunca existe.
Quedan ojos aquí.
Siempre
mueren de frío en los bolsillos.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Siquiera escibiré
Contra la respiración que trata de paralizar todas las articulaciones de mi cuerpo, camino.
Mido el miedo.
Por
no
morir de tanto temblar de tanto
frío, camino.
(Nunca me atrevo a contar la cantidad de lugares que no conoceré)
viernes, 1 de marzo de 2013
Del veneno
Necesito
que
llores
muy despacio.
Fotografiarte
muy
deprisa
mientras
el
agua se desprende de
tus ojos.
Muy despacio.
sábado, 23 de febrero de 2013
Ropa de color
Olvidar que existimos. Alguna vez.
Olvidar que alguna vez olvidamos que existimos.
Rasgar tu lengua con mi saliva. Olvidar.
Mi saliva.
Tu lengua.
Olvidar.
Rasgar.
La emoción que buscaba no pide permiso para aterrizar sobre mis vértebras. Vierte vacío. Líquido vacío. Humo. La emoción aterrizando. Líquida. Líquido.
Olvidar que alguna vez olvidamos que existimos.
Rasgar tu lengua con mi saliva. Olvidar.
Mi saliva.
Tu lengua.
Olvidar.
Rasgar.
La emoción que buscaba no pide permiso para aterrizar sobre mis vértebras. Vierte vacío. Líquido vacío. Humo. La emoción aterrizando. Líquida. Líquido.
domingo, 17 de febrero de 2013
Omitir advertencias
Cambiamos el mundo.
Abrázame muy fuerte no me sueltes no me abraces por favor.
Cambiaremos el mundo.
Ábreme muy fuerte no me sueltes abrázame muy fuerte por favor.
I need you
Once more
Self destruction,
mon amour.
Abrázame muy fuerte no me sueltes no me abraces por favor.
Cambiaremos el mundo.
Ábreme muy fuerte no me sueltes abrázame muy fuerte por favor.
I need you
Once more
Self destruction,
mon amour.
Una vez pedí a la lluvia un cigarrillo.
No tuve frío. No tuve pies. No supe nada.
Nunca aprendí a llorar.
No tuve ojos.
Una vez.
Un cigarrillo,
por favor.
martes, 12 de febrero de 2013
Eres un milagro
Años.
Vivo.
Vale.
Quieres hacerlo.
Habrá muchos más.
Un grupo sanguíneo.
Tendríamos que luchar.
Una lista de trasplantes.
Un corazón de veinticuatro.
He vomitado mi propia historia.
Tendremos un corazón. Una historia propia de veinticuatro grupos sanguíneos. Viviremos mucho más o simplemente viviremos. Por la mañana. No sabremos qué es mañana. Estaremos. ¿Qué es un riesgo? Vomitaremos. Estupendo. Nada raro pero increíble. Los ojos. Necesitaremos tiritas. Luchar. Una lista.
Alas entre las manos
Una vez,
de noche,
encendí un cigarrillo.
No apagué las luces.
La casa se quedó conmigo.
Algo cayó del techo pero luego resultó no ser nada, nada en absoluto. El techo es sólo techo por mucho que intenté lo contrario.
El techo es un lugar.
Sólo techo.
La casa se quedó conmigo.
No tuve miedo. No escribí. Olvidé leer en dos idiomas. Cosí dos botones. Mastiqué chicle blanco. Pensé en cómo pensaría una bombilla. Me atraganté con saliva. Escupí cuatro gemidos mal puestos. Abrí la ventana.
Y temblé de frío.
(No sé volar por mucho que pretenda aprender lo contrario.
Encendí otro cigarrillo. Algo cayó. Estaba llena de ceniza. Otro cigarrillo. Pretendo no dejar de fumar porque el humo me hace cosquillas en las manos.)
domingo, 10 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Hilo conductor
Apago el despertador.
No podré dormir nunca.
Soy un nudo debajo del edredón.
Tengo los pies recién sacados de la nevera.
(¿Y si tuviera helado de corazón abierto
en vez de
helado del día para beber?)
Soy una puerta cerrada con pestillo y
dos ventanas cerradas al mundo.
Apago.
El despertador.
sábado, 26 de enero de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
