viernes, 12 de abril de 2013

Doce


Puedes coger mi mano porque.
Prometo no echar a volar. 
No echar a volver ni echar a correr ni comerme el mundo.

domingo, 31 de marzo de 2013

Una carta

Hola mamá, 

He cumplido veinticinco años. 

La imagen de tu mano acariciando mi número de teléfono con la mirada perdida ha estado abalanzándose sobre todas las  articulaciones nerviosas de mi cuerpo. Durante todo el día. Ora me cortaba la respiración ora me hacía salir corriendo para sacarme los ojos detrás de la puerta cerrada del baño. 
No he podido deshacerme de esta ridícula manía de ir introduciendo una botella de plástico en cada uno mis ojos para no mancharme los vestidos. Sé que amas demasiado a mis goteras, perennes en la parte de dentro, pero no te enfades. Por favor. Ya es hora de que entiendas de que es la única solución para las chicas-ojos-grifo como yo.

He cumplido veinticinco años.
Me di cuenta ayer. Ha pasado más de un mes pero me di cuenta ayer mientras compraba pistachos y café y leche de soja en el supermercado. 


Te quiero.
Siempre.

Ene

Más fuerte

Una de texturas. Veinticuatro horas de lluvia. Cuarenta y ocho.
Páginas. Posturas. Páginas.

Abro los ojos. Abrázame. Más fuerte. 

Abrázame. Te abrazo yo. No me sueltes.
Que llueve. 
Que hay que tender las cenizas.

Te abrazo yo. 
Abrázame. 

La lluvia ha abrasado todas las lenguas
en todos los idiomas en toda la Tierra.
La lluvia es sólo lluvia pero.

Te abrazo yo.

(Tuve sueños. No tuve miedo. Tuvimos humo. 
Colapsamos. Nos reímos de la realidad. Luego lloramos. En tres idiomas. Callamos. Fumamos. Fumamos. Fumamos. Bebimos. Tuvimos tanta sed. Bebidos bebimos. Bebimos. Nos besamos. Huimos. Corremos. Corro. Corro. Tú corres. Nosotros corremos. Tengo miedo. Corre. Corremos. Tú corres. Corres. Huimos. Callamos. Llueve. Llueve dentro y fuera del cuarto. Hay que tender las cenizas. Un solo corazón. Tuvimos.)

viernes, 29 de marzo de 2013

Demasiada sangre fotografiada a través de tus venas delante de la ventana cerrada.


Como cuando me despierto antes que tú pero tampoco quiero levantarme pero quiero café pero no quiero hacer ruido. 
Quiero mirarte. 
Sin hacerte daño. 
Cerrar despacio los ojos. 
I believe you. 
I want you. Abrir. 
Parpados. 
Pestañas cerradas. 
Sometimes I need you.
Cerrar. 
Tengo miedo because sometimes I need you.

Despacio. 

Los ojos. Abrir. Mariposas. Me despierto. 
No despierto. 
Algo así como soñar. 
Juntos. 
Respirar. 
Cerrar los ojos. 
Abrir. 
I want you. 
Caricias. Eres un bucle de algodón. 

Tu piel. 

Cerrar los ojos. Caer. Caigo hacia ti. 

Me escurro. 

Abrir los ojos. 
Respirar. 
I believe you. 
Soñamos. 

Caídos. 

Ojos cerrados al sol del mundo. 
No quiero despertarnos. 

Abre. 

Entras.

lunes, 25 de marzo de 2013

Quiero.
Quiero crecer.
Quiero no crecer.
No quiero.


Que yo nunca tuve tanta sed, le diría nada más verle. 
Atravesar aquella canción tan olvidada. Las fotos. Nunca.
Tuve tanta sed.
Cada vez que te veía cada vez que nunca llegabas.


jueves, 21 de marzo de 2013

Ubicación

Estación de autobuses. Existencia. En plural. 
Existencias.

Vida. 
Las vidas me miran. Me apuñalan. Veinte años. Veinticinco. Ensayos. 
Intenciones y síntomas. 

No hace falta decir el nombre. No tiene pinta de tener un nombre. No tengo pinta. 
De un nombre tatuado entre las piernas. 
No tengo olvido. 
Vida.

Mi historia abusa de la vida. Se llena de basura. 
Trivial. Más trivial, gracias. Mucho más. 
Vida. 

Basura. 

Mi historia se compra un libro. Dos. Trescientos vestidos vacíos y tristes. Una casualidad. Libros. Cincuenta yogures. Mi historia fuma descalza y nunca conoce a nadie. No tiene un plan. Treinta riesgos. Humillar. Humillarme. Correr. Doler. Correr hacia el dolor. En contra. Qué maravilla. 

Una estación. Autobuses. Invierno. Invierno. Invierno. Asiento número veintisiete. Me ha tocado pasillo. Largo y estrecho. Zapatos terribles y abrigos que caen. Invierno. Sesenta y dos libros. Tengo frío. Quiero fumar. Setenta páginas y fumar. Setecientas. Un destino. Quiero fumar pero prefiero llegar antes.  Correr. Tener un nombre. Largo y estrecho. Abecedario. Palabras. Cada letra tiene su propio nombre. 

Cada.
L. E. T. R. A.

Por separado. Por fumar. Por no correr. Por su propio nombre.

Palabras. Existencias. 

En plural.

Vidas.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Clases de anatomía I


Fui las raíces de un árbol que nunca existe.

Quedan ojos aquí. 
Siempre 

mueren de frío en los bolsillos.





miércoles, 13 de marzo de 2013

Siquiera escibiré



Contra la respiración que trata de paralizar todas las articulaciones de mi cuerpo, camino. 

Mido el miedo.

Por 
no 
morir de tanto temblar de tanto

 frío, camino.

(Nunca me atrevo a contar la cantidad de lugares que no conoceré)

domingo, 3 de marzo de 2013

viernes, 1 de marzo de 2013

Del veneno

Necesito 
que 
llores 


muy despacio.
Fotografiarte 


muy 
deprisa 
mientras 
el 

agua se desprende de 


tus ojos.
Muy despacio. 




sábado, 23 de febrero de 2013

Ropa de color

Olvidar que existimos. Alguna vez.
Olvidar que alguna vez olvidamos que existimos. 

Rasgar tu lengua con mi saliva. Olvidar.
Mi saliva.
Tu lengua. 

Olvidar.
Rasgar.

La emoción que buscaba no pide permiso para aterrizar sobre mis vértebras. Vierte vacío. Líquido vacío. Humo. La emoción aterrizando. Líquida. Líquido. 

domingo, 17 de febrero de 2013

Omitir advertencias

Cambiamos el mundo. 
Abrázame muy fuerte no me sueltes no me abraces por favor.
Cambiaremos el mundo.
Ábreme muy fuerte no me sueltes abrázame muy fuerte por favor.

I need you
Once more
Self destruction,
                 mon amour.

Una vez pedí a la lluvia un cigarrillo. 
No tuve frío. No tuve pies. No supe nada. 

Nunca aprendí a llorar. 

No tuve ojos. 
Una vez. 
Un cigarrillo, 
              
por favor.





martes, 12 de febrero de 2013

Eres un milagro

Años.
Vivo.

Vale.

Quieres hacerlo.
Habrá muchos más.
Un grupo sanguíneo. 
Tendríamos que luchar.
Una lista de trasplantes.
Un corazón de veinticuatro.
He vomitado mi propia historia.

Tendremos un corazón. Una historia propia de veinticuatro grupos sanguíneos. Viviremos mucho más o simplemente viviremos. Por la mañana. No sabremos qué es mañana. Estaremos. ¿Qué es un riesgo? Vomitaremos. Estupendo. Nada raro pero increíble. Los ojos. Necesitaremos tiritas. Luchar. Una lista. 

Alas entre las manos

Una vez, 
de noche, 
encendí un cigarrillo. 
No apagué las luces.
La casa se quedó conmigo.


Algo cayó del techo pero luego resultó no ser nada, nada en absoluto. El techo es sólo techo por mucho que intenté lo contrario. 
El techo es un lugar. 
Sólo techo.
La casa se quedó conmigo. 
No tuve miedo. No escribí. Olvidé leer en dos idiomas. Cosí dos botones. Mastiqué chicle blanco. Pensé en cómo pensaría una bombilla. Me atraganté con saliva. Escupí cuatro gemidos mal puestos. Abrí la ventana. 

Y temblé de frío. 


(No sé volar por mucho que pretenda aprender lo contrario. 
Encendí otro cigarrillo. Algo cayó. Estaba llena de ceniza. Otro cigarrillo. Pretendo no dejar de fumar porque el humo me hace cosquillas en las manos.)



domingo, 10 de febrero de 2013

(la música más bonita del mundo está siendo arrojada por una alcantarilla que sueña con ser un techo o una nube o una ciudad)



martes, 5 de febrero de 2013

Hilo conductor


Apago el despertador. 

No podré dormir nunca. 

Soy un nudo debajo del edredón. 
Tengo los pies recién sacados de la nevera. 

(¿Y si tuviera helado de corazón abierto
en vez de 
helado del día para beber?) 

Soy una puerta cerrada con pestillo y 
dos ventanas cerradas al mundo. 

Apago.

El despertador. 

sábado, 26 de enero de 2013

******

Recuérdame que entre tus pulmones me quedé dormida tantas vidas

Sin querer.


martes, 22 de enero de 2013

Una mirada de recuerdo

(ayer.)

Tres mujeres arrugadas y rubias sentadas en una parada de autobús. 

El sol castiga a tres mujeres rubias con luz mientras yo paso de largo porque tengo prisa.

(ayer, otra vez.)

 Me paré a observar a tres mujeres arrugadas y rubias que esperaban el autobús. Estaban sentadas una al lado de la otra sobre el banco descorchado de la parada. Estaban caladas. 
De La Luz. 

Tenía tanta prisa que tuve que pararme. 
Un segundo.

Para.

Mirar. 
Y recordar siempre desde entonces a tres mujeres arrugadas y caladas de sol que nunca sabrán lo preciosas que salen en la fotografía que baila con su pelo mientras nada en La Luz de mi memoria.

(ayer nunca termina)

Mi memoria no es luz. Recuerdo la luz jugando con tres melenas rubias tan diferentes como arrugadas. Su memoria no es luz. Están solas. Tiemblan de frío. Me paro pero paso de largo porque tengo prisa. Por qué. Tiemblan de frío. En la memoria no hace frío pero tengo prisa.


viernes, 18 de enero de 2013

Café


(No puedo respirar cuando escucho música entre tus venas. Respiro pero no puedo respirar.) 

He visto a un cura echando agua bendita a perros vestidos de personas. No sabían por qué estaba pasando así pero. Qué sabré yo de las personas que acompañan perros vestidas de personas haciendo cola en la iglesia para recibir gotitas de agua bendita.

He querido aprender a creer en Dios porque quiero que una oración  me reconforte de la misma manera que esas personas que visten a sus perros de personas y esperan en la puerta de la iglesia para recibir gotitas de agua bendita.

No he podido aprender a creer en Dios porque pese a buscarlo minuciosamente por todo mi cuerpo y todos mis pulmones, estómagos e intestinos, y todos los mapas y todos los planetas y constelaciones que, hasta me he atrevido a inventar, he llegado a la conclusión de que no existe o es invisible.

(Sólo soy un espejo colgado en la pared porque nunca aprendo a respirar en la puerta de una iglesia.)