domingo, 17 de febrero de 2013

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Cambiamos el mundo. 
Abrázame muy fuerte no me sueltes no me abraces por favor.
Cambiaremos el mundo.
Ábreme muy fuerte no me sueltes abrázame muy fuerte por favor.

I need you
Once more
Self destruction,
                 mon amour.

Una vez pedí a la lluvia un cigarrillo. 
No tuve frío. No tuve pies. No supe nada. 

Nunca aprendí a llorar. 

No tuve ojos. 
Una vez. 
Un cigarrillo, 
              
por favor.





martes, 12 de febrero de 2013

Eres un milagro

Años.
Vivo.

Vale.

Quieres hacerlo.
Habrá muchos más.
Un grupo sanguíneo. 
Tendríamos que luchar.
Una lista de trasplantes.
Un corazón de veinticuatro.
He vomitado mi propia historia.

Tendremos un corazón. Una historia propia de veinticuatro grupos sanguíneos. Viviremos mucho más o simplemente viviremos. Por la mañana. No sabremos qué es mañana. Estaremos. ¿Qué es un riesgo? Vomitaremos. Estupendo. Nada raro pero increíble. Los ojos. Necesitaremos tiritas. Luchar. Una lista. 

Alas entre las manos

Una vez, 
de noche, 
encendí un cigarrillo. 
No apagué las luces.
La casa se quedó conmigo.


Algo cayó del techo pero luego resultó no ser nada, nada en absoluto. El techo es sólo techo por mucho que intenté lo contrario. 
El techo es un lugar. 
Sólo techo.
La casa se quedó conmigo. 
No tuve miedo. No escribí. Olvidé leer en dos idiomas. Cosí dos botones. Mastiqué chicle blanco. Pensé en cómo pensaría una bombilla. Me atraganté con saliva. Escupí cuatro gemidos mal puestos. Abrí la ventana. 

Y temblé de frío. 


(No sé volar por mucho que pretenda aprender lo contrario. 
Encendí otro cigarrillo. Algo cayó. Estaba llena de ceniza. Otro cigarrillo. Pretendo no dejar de fumar porque el humo me hace cosquillas en las manos.)



domingo, 10 de febrero de 2013

(la música más bonita del mundo está siendo arrojada por una alcantarilla que sueña con ser un techo o una nube o una ciudad)



martes, 5 de febrero de 2013

Hilo conductor


Apago el despertador. 

No podré dormir nunca. 

Soy un nudo debajo del edredón. 
Tengo los pies recién sacados de la nevera. 

(¿Y si tuviera helado de corazón abierto
en vez de 
helado del día para beber?) 

Soy una puerta cerrada con pestillo y 
dos ventanas cerradas al mundo. 

Apago.

El despertador. 

sábado, 26 de enero de 2013

******

Recuérdame que entre tus pulmones me quedé dormida tantas vidas

Sin querer.


martes, 22 de enero de 2013

Una mirada de recuerdo

(ayer.)

Tres mujeres arrugadas y rubias sentadas en una parada de autobús. 

El sol castiga a tres mujeres rubias con luz mientras yo paso de largo porque tengo prisa.

(ayer, otra vez.)

 Me paré a observar a tres mujeres arrugadas y rubias que esperaban el autobús. Estaban sentadas una al lado de la otra sobre el banco descorchado de la parada. Estaban caladas. 
De La Luz. 

Tenía tanta prisa que tuve que pararme. 
Un segundo.

Para.

Mirar. 
Y recordar siempre desde entonces a tres mujeres arrugadas y caladas de sol que nunca sabrán lo preciosas que salen en la fotografía que baila con su pelo mientras nada en La Luz de mi memoria.

(ayer nunca termina)

Mi memoria no es luz. Recuerdo la luz jugando con tres melenas rubias tan diferentes como arrugadas. Su memoria no es luz. Están solas. Tiemblan de frío. Me paro pero paso de largo porque tengo prisa. Por qué. Tiemblan de frío. En la memoria no hace frío pero tengo prisa.


viernes, 18 de enero de 2013

Café


(No puedo respirar cuando escucho música entre tus venas. Respiro pero no puedo respirar.) 

He visto a un cura echando agua bendita a perros vestidos de personas. No sabían por qué estaba pasando así pero. Qué sabré yo de las personas que acompañan perros vestidas de personas haciendo cola en la iglesia para recibir gotitas de agua bendita.

He querido aprender a creer en Dios porque quiero que una oración  me reconforte de la misma manera que esas personas que visten a sus perros de personas y esperan en la puerta de la iglesia para recibir gotitas de agua bendita.

No he podido aprender a creer en Dios porque pese a buscarlo minuciosamente por todo mi cuerpo y todos mis pulmones, estómagos e intestinos, y todos los mapas y todos los planetas y constelaciones que, hasta me he atrevido a inventar, he llegado a la conclusión de que no existe o es invisible.

(Sólo soy un espejo colgado en la pared porque nunca aprendo a respirar en la puerta de una iglesia.) 



miércoles, 16 de enero de 2013

Dieciséis de enero

(respiro)

Persona intercambia pañuelos por La Voluntad entre los coches que esperan la luz verde de un semáforo rojo en la rotonda de Puerta de Toledo en Madrid.

(los coches son escaparates de otras personas, inspiro)

Persona intercambia pañuelos moldeados en forma de inodoro por Doscientosmilypico Monedas en una Galería de Arte situada pocos metros de la Quinta Avenida en Nueva York.

(noquierorespirar, respiro)

Persona muere de hambre mientras otra muere de amor mientras, otra sólo puede pensar en cacahuetes mientras otra está a punto de caer, rompiéndose un brazo mientras, otra sorbe café a cucharadas  mientras otra vive del amor que siquiera es amor pero eso aún no lo sabe. Mientras.

(inspiro)

Las personas ya no se asombran porque cada vez es más fácil olvidar las características generales de cuándo se siente o cuánto se tiende a no sentir. 

(respiro)




martes, 15 de enero de 2013

Un conjunto complejo

(He roto el estricto régimen de despedidas 
porque 
no quiero evitar llorar. 

Evitar llorar 
es para 
los que no se parecen a mi en absoluto.) 




Hola. 

Soy tu recuerdo de cuando me conociste. Tengo el pelo enredado hasta las rodillas. Te gustó encontrar fuego para el humo que tanto adora tus pulmones.

Te quiero.

miércoles, 9 de enero de 2013

Título de entrada, parte dos de tres

Una simple operación me ha buscado. 

Un verbo que tal vez nunca existe. 

(un perfecto
lugar 
mal 
jugado) 

Un lunar me ha provocado, no sé muy bien cómo, todas las lágrimas con las que escribo cuánto me gustaría tener pies en vez de alas. 

Un 
lunar 
me 
ha 
regalado
          (, no sé muy bien dónde,)
todas
las 
náuseas 
que 
nunca 
quise 
tener

Las náuseas que una vez pinté por saber por qué se siente.

(Lo intenténtaré)


Nada detiene a la muerte, recuerdo número uno.

(acabado)



domingo, 6 de enero de 2013

Yo

Me gusta la noche.


Me gustan los cuadernos.

También me gusta Chopin y el helado de menta con trocitos de chocolate.

A veces no puedo dormir. La imposibilidad de concebir sueños me lija la piel. Unas terribles ojeras aplastan mi cara. Escucho el eco del eco de un latido. Respiro. Inspiro. Respiro. Inspiro.

Escribo tantos cuadernos como noches.

Una vez tuve seis años e intenté ser bailarina. Mi abuelo era mago porque salíamos de paseo en barco cuando me tumbaba sobre sus rodillas. Mi madre cocinaba café y cuentos cada mañana. 

Nunca aprendí a bailar.

Me gusta la noche que dibujé en mi primer cuaderno.

Soñaremos

Será el año que viene. Fumaremos más que nunca. Tendremos más frío que sueños. Fumaremos más que nunca. Soñaremos menos que siempre. Será el año que viene. 

Una vez dijiste que las mejores canciones nunca existieron antes de los corazones rotos. Soñaremos.
Una vez. Yo.

Dije que una manzana y tu corazón se parecen demasiado para ser tan diferentes. El año que viene.

Nunca quiero tener hogar pero tú eres un hogar. Porque lo que no se ve no existe, claro. 

Que soñaremos. Y me inventaré un infierno que huele a jazmín y moriremos de frío. 

No soñaremos.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Título de entrada, parte uno de tres

Yo por tú.
Tú contra Ella.
Él sobre vosotros.

Nosotros y Élla.

Me coges de la mano. Despacio acercas tu mano a mi mano. Me recoges la mano con tu mano. 

Nadie habla del fin del mundo. Sobrevivir es el fin del mundo y nadie lo recuerda. Despacio.

Cuando es invierno saco mi corazón de la nevera. Y temblamos. 




                   Atentamente, el humo de un cigarrillo de un fin del resto de año cualquiera. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

martes, 18 de diciembre de 2012

El dolor ya no tiene ojos bonitos

Tu boca. Ya no toco tú boca. No te toco.
Nos chocamos.
Tu boca.
Tú.
El dolor no toca tu boca. 
La boca de los ojos bonitos.
No la toco.

Desconozco
tu 
boca.

Las estrellas caen. 
Las estrellas siempre caen.
Siempre.
Caen.
Y callan. 
Y lloramos nosotros porque no escuchan.
Aguantamos la respiración.

No hacemos ruido.
Las estrellas caen.
No vemos las estrellas pero fumamos.
Nos desperdiciamos.
Devoramos a nombres de hombres llenos de polvo.
Las estrellas se tiran de cabeza mientras lloramos.
Y nos tiramos de cabeza aguantando la respiración cerrando muy fuerte los ojos.
Porque es más fácil así.
Sin hacer ruido mientras caen las estrellas.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Consistir

Nunca hablaba con nadie.

Tengo frío. 
¿Cuándo te podré ver?
¿Por qué no hoy?

No tenía nada que hacer

Su masa muscular.
No era tuya.
Te dan la patada.

He estado investigando

Un agujero.
Aparatos correctores.
Estás bien.

(Muy valiente y segura de mi misma sentí asco. La información es poder. Una mirada.)

martes, 11 de diciembre de 2012

Diez de diciembre

Uno.

Estás preciosa.
Todo el mundo contento. Las madres no pueden pagar el pan en el mercado. 
Estás preciosa. 
(Él fin del mundo te besa las manos.)


Dos.

Sonido triste.
Llegaste a estar solo.
Recuerdo. Invadir cuando nadie quiere fronteras. Roturas. Diarios. 
Días.
Hombres que hablan de hombres muertos.
Sonido triste.

Tres.

Querido,
Siento no haberte escrito en tanto tiempo. Una vida, querido. El aroma a canela. Con solo una mirada escribo todos los adjetivos. Algo diferente.
Querido.




viernes, 7 de diciembre de 2012

Siete

Podría decirse que todas las veces fueron una sola aunque nadie se atreva a creerlo. Apreciar lo que tienes. Pronunciarlo. Cerrar los ojos e intentar dormir. Seis veces seguidas en diez camas diferentes. Es lo justo, la diferencia entre la evolución de los caprichos de la calma o la imposibilidad de concebirla los días impares del año. Luego los pares. 

Y aprendes a olvidar. 

Haces lo que puedes por parecer seco e inválido. 
Olvidar. 
Es un verbo jodido, repites mientras rezas a un Dios recién inventado. Rezas por olvidar. 

El Dios se duerme mientras tú continuas. No te cansas pero te cansas. Las causas perdidas te hacen vomitar, pero olvidas. 
Olvidas a olvidar. 
Rezas. Tiemblas. 

Te mudas de la ciudad.

Empiezas. Pareces una chaqueta de esas que difícil conjugar por mucho que intentes aparentar lo contrario. Sonríes. Dudas, pero sonríes. Es fácil caminar así aunque en algún callejón hace cinco manzanas te acurrucaste al lado de la pared y empezaste a llorar. Caminas. Es fácil llorar así.

Olvidar. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Cinco de diciembre

Un diciembre roto.
Hola.
Creíamos que habías muerto. 
Tenías algo mucho mejor. 
No hablar de ello.
Sal de mi quirófano.
Una puta maravilla.
Enfermos.
Descalza.
Humo.
Fumo constantemente.
Constante.
Un detalle.
Humo.
Humo.
Silencio.
Silencio.
Humo.
Bailo desnuda.
Bailamos.
No estas.
Pero bailamos.

Desnuda. Follamos. Me follo. Me. Follo. Follas. La vida. Desnuda. Crecímos. No bailamos. No. Descalza. Hago un desayuno para dos cada noche, aunque soledad se corra en mi boca. En mi espalda. Soledad, cada noche para dos contra la pared. Puede que temblando de frío o muriendo de calor. Follamos. Desayuno. Dos. Para.