Que yo nunca tuve tanta sed, le diría nada más verle.
Atravesar aquella canción tan olvidada. Las fotos. Nunca.
Tuve tanta sed.
Cada vez que te veía cada vez que nunca llegabas.
lunes, 25 de marzo de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Ubicación
Estación de autobuses. Existencia. En plural.
Existencias.
Vida.
Las vidas me miran. Me apuñalan. Veinte años. Veinticinco. Ensayos.
Intenciones y síntomas.
No hace falta decir el nombre. No tiene pinta de tener un nombre. No tengo pinta.
De un nombre tatuado entre las piernas.
No tengo olvido.
Vida.
Mi historia abusa de la vida. Se llena de basura.
Trivial. Más trivial, gracias. Mucho más.
Vida.
Basura.
Mi historia se compra un libro. Dos. Trescientos vestidos vacíos y tristes. Una casualidad. Libros. Cincuenta yogures. Mi historia fuma descalza y nunca conoce a nadie. No tiene un plan. Treinta riesgos. Humillar. Humillarme. Correr. Doler. Correr hacia el dolor. En contra. Qué maravilla.
Una estación. Autobuses. Invierno. Invierno. Invierno. Asiento número veintisiete. Me ha tocado pasillo. Largo y estrecho. Zapatos terribles y abrigos que caen. Invierno. Sesenta y dos libros. Tengo frío. Quiero fumar. Setenta páginas y fumar. Setecientas. Un destino. Quiero fumar pero prefiero llegar antes. Correr. Tener un nombre. Largo y estrecho. Abecedario. Palabras. Cada letra tiene su propio nombre.
Cada.
L. E. T. R. A.
Por separado. Por fumar. Por no correr. Por su propio nombre.
Palabras. Existencias.
En plural.
Vidas.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Clases de anatomía I
Fui las raíces de un árbol que nunca existe.
Quedan ojos aquí.
Siempre
mueren de frío en los bolsillos.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Siquiera escibiré
Contra la respiración que trata de paralizar todas las articulaciones de mi cuerpo, camino.
Mido el miedo.
Por
no
morir de tanto temblar de tanto
frío, camino.
(Nunca me atrevo a contar la cantidad de lugares que no conoceré)
viernes, 1 de marzo de 2013
Del veneno
Necesito
que
llores
muy despacio.
Fotografiarte
muy
deprisa
mientras
el
agua se desprende de
tus ojos.
Muy despacio.
sábado, 23 de febrero de 2013
Ropa de color
Olvidar que existimos. Alguna vez.
Olvidar que alguna vez olvidamos que existimos.
Rasgar tu lengua con mi saliva. Olvidar.
Mi saliva.
Tu lengua.
Olvidar.
Rasgar.
La emoción que buscaba no pide permiso para aterrizar sobre mis vértebras. Vierte vacío. Líquido vacío. Humo. La emoción aterrizando. Líquida. Líquido.
Olvidar que alguna vez olvidamos que existimos.
Rasgar tu lengua con mi saliva. Olvidar.
Mi saliva.
Tu lengua.
Olvidar.
Rasgar.
La emoción que buscaba no pide permiso para aterrizar sobre mis vértebras. Vierte vacío. Líquido vacío. Humo. La emoción aterrizando. Líquida. Líquido.
domingo, 17 de febrero de 2013
Omitir advertencias
Cambiamos el mundo.
Abrázame muy fuerte no me sueltes no me abraces por favor.
Cambiaremos el mundo.
Ábreme muy fuerte no me sueltes abrázame muy fuerte por favor.
I need you
Once more
Self destruction,
mon amour.
Abrázame muy fuerte no me sueltes no me abraces por favor.
Cambiaremos el mundo.
Ábreme muy fuerte no me sueltes abrázame muy fuerte por favor.
I need you
Once more
Self destruction,
mon amour.
Una vez pedí a la lluvia un cigarrillo.
No tuve frío. No tuve pies. No supe nada.
Nunca aprendí a llorar.
No tuve ojos.
Una vez.
Un cigarrillo,
por favor.
martes, 12 de febrero de 2013
Eres un milagro
Años.
Vivo.
Vale.
Quieres hacerlo.
Habrá muchos más.
Un grupo sanguíneo.
Tendríamos que luchar.
Una lista de trasplantes.
Un corazón de veinticuatro.
He vomitado mi propia historia.
Tendremos un corazón. Una historia propia de veinticuatro grupos sanguíneos. Viviremos mucho más o simplemente viviremos. Por la mañana. No sabremos qué es mañana. Estaremos. ¿Qué es un riesgo? Vomitaremos. Estupendo. Nada raro pero increíble. Los ojos. Necesitaremos tiritas. Luchar. Una lista.
Alas entre las manos
Una vez,
de noche,
encendí un cigarrillo.
No apagué las luces.
La casa se quedó conmigo.
Algo cayó del techo pero luego resultó no ser nada, nada en absoluto. El techo es sólo techo por mucho que intenté lo contrario.
El techo es un lugar.
Sólo techo.
La casa se quedó conmigo.
No tuve miedo. No escribí. Olvidé leer en dos idiomas. Cosí dos botones. Mastiqué chicle blanco. Pensé en cómo pensaría una bombilla. Me atraganté con saliva. Escupí cuatro gemidos mal puestos. Abrí la ventana.
Y temblé de frío.
(No sé volar por mucho que pretenda aprender lo contrario.
Encendí otro cigarrillo. Algo cayó. Estaba llena de ceniza. Otro cigarrillo. Pretendo no dejar de fumar porque el humo me hace cosquillas en las manos.)
domingo, 10 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Hilo conductor
Apago el despertador.
No podré dormir nunca.
Soy un nudo debajo del edredón.
Tengo los pies recién sacados de la nevera.
(¿Y si tuviera helado de corazón abierto
en vez de
helado del día para beber?)
Soy una puerta cerrada con pestillo y
dos ventanas cerradas al mundo.
Apago.
El despertador.
sábado, 26 de enero de 2013
martes, 22 de enero de 2013
Una mirada de recuerdo
(ayer.)
Tres mujeres arrugadas y rubias sentadas en una parada de autobús.
El sol castiga a tres mujeres rubias con luz mientras yo paso de largo porque tengo prisa.
(ayer, otra vez.)
Me paré a observar a tres mujeres arrugadas y rubias que esperaban el autobús. Estaban sentadas una al lado de la otra sobre el banco descorchado de la parada. Estaban caladas.
De La Luz.
Tenía tanta prisa que tuve que pararme.
Un segundo.
Para.
Mirar.
Y recordar siempre desde entonces a tres mujeres arrugadas y caladas de sol que nunca sabrán lo preciosas que salen en la fotografía que baila con su pelo mientras nada en La Luz de mi memoria.
(ayer nunca termina)
Mi memoria no es luz. Recuerdo la luz jugando con tres melenas rubias tan diferentes como arrugadas. Su memoria no es luz. Están solas. Tiemblan de frío. Me paro pero paso de largo porque tengo prisa. Por qué. Tiemblan de frío. En la memoria no hace frío pero tengo prisa.
Tres mujeres arrugadas y rubias sentadas en una parada de autobús.
El sol castiga a tres mujeres rubias con luz mientras yo paso de largo porque tengo prisa.
(ayer, otra vez.)
Me paré a observar a tres mujeres arrugadas y rubias que esperaban el autobús. Estaban sentadas una al lado de la otra sobre el banco descorchado de la parada. Estaban caladas.
De La Luz.
Tenía tanta prisa que tuve que pararme.
Un segundo.
Para.
Mirar.
Y recordar siempre desde entonces a tres mujeres arrugadas y caladas de sol que nunca sabrán lo preciosas que salen en la fotografía que baila con su pelo mientras nada en La Luz de mi memoria.
(ayer nunca termina)
Mi memoria no es luz. Recuerdo la luz jugando con tres melenas rubias tan diferentes como arrugadas. Su memoria no es luz. Están solas. Tiemblan de frío. Me paro pero paso de largo porque tengo prisa. Por qué. Tiemblan de frío. En la memoria no hace frío pero tengo prisa.
viernes, 18 de enero de 2013
Café
(No puedo respirar cuando escucho música entre tus venas. Respiro pero no puedo respirar.)
He visto a un cura echando agua bendita a perros vestidos de personas. No sabían por qué estaba pasando así pero. Qué sabré yo de las personas que acompañan perros vestidas de personas haciendo cola en la iglesia para recibir gotitas de agua bendita.
He querido aprender a creer en Dios porque quiero que una oración me reconforte de la misma manera que esas personas que visten a sus perros de personas y esperan en la puerta de la iglesia para recibir gotitas de agua bendita.
No he podido aprender a creer en Dios porque pese a buscarlo minuciosamente por todo mi cuerpo y todos mis pulmones, estómagos e intestinos, y todos los mapas y todos los planetas y constelaciones que, hasta me he atrevido a inventar, he llegado a la conclusión de que no existe o es invisible.
(Sólo soy un espejo colgado en la pared porque nunca aprendo a respirar en la puerta de una iglesia.)
miércoles, 16 de enero de 2013
Dieciséis de enero
(respiro)
Persona intercambia pañuelos por La Voluntad entre los coches que esperan la luz verde de un semáforo rojo en la rotonda de Puerta de Toledo en Madrid.
(los coches son escaparates de otras personas, inspiro)
Persona intercambia pañuelos moldeados en forma de inodoro por Doscientosmilypico Monedas en una Galería de Arte situada pocos metros de la Quinta Avenida en Nueva York.
(noquierorespirar, respiro)
Persona muere de hambre mientras otra muere de amor mientras, otra sólo puede pensar en cacahuetes mientras otra está a punto de caer, rompiéndose un brazo mientras, otra sorbe café a cucharadas mientras otra vive del amor que siquiera es amor pero eso aún no lo sabe. Mientras.
(inspiro)
Las personas ya no se asombran porque cada vez es más fácil olvidar las características generales de cuándo se siente o cuánto se tiende a no sentir.
(respiro)
Persona intercambia pañuelos por La Voluntad entre los coches que esperan la luz verde de un semáforo rojo en la rotonda de Puerta de Toledo en Madrid.
(los coches son escaparates de otras personas, inspiro)
Persona intercambia pañuelos moldeados en forma de inodoro por Doscientosmilypico Monedas en una Galería de Arte situada pocos metros de la Quinta Avenida en Nueva York.
(noquierorespirar, respiro)
Persona muere de hambre mientras otra muere de amor mientras, otra sólo puede pensar en cacahuetes mientras otra está a punto de caer, rompiéndose un brazo mientras, otra sorbe café a cucharadas mientras otra vive del amor que siquiera es amor pero eso aún no lo sabe. Mientras.
(inspiro)
Las personas ya no se asombran porque cada vez es más fácil olvidar las características generales de cuándo se siente o cuánto se tiende a no sentir.
(respiro)
martes, 15 de enero de 2013
Un conjunto complejo
(He roto el estricto régimen de despedidas
porque
no quiero evitar llorar.
Evitar llorar
es para
los que no se parecen a mi en absoluto.)
Hola.
Soy tu recuerdo de cuando me conociste. Tengo el pelo enredado hasta las rodillas. Te gustó encontrar fuego para el humo que tanto adora tus pulmones.
Te quiero.
miércoles, 9 de enero de 2013
Título de entrada, parte dos de tres
Una simple operación me ha buscado.
Un verbo que tal vez nunca existe.
(un perfecto
lugar
mal
jugado)
Un lunar me ha provocado, no sé muy bien cómo, todas las lágrimas con las que escribo cuánto me gustaría tener pies en vez de alas.
Un
lunar
me
ha
regalado
(, no sé muy bien dónde,)
todas
las
náuseas
que
nunca
quise
tener
Las náuseas que una vez pinté por saber por qué se siente.
(Lo intenténtaré)
Nada detiene a la muerte, recuerdo número uno.
(acabado)
domingo, 6 de enero de 2013
Yo
Me gusta la noche.
Me gustan los
cuadernos.
También me gusta
Chopin y el helado de menta con trocitos de chocolate.
A veces no puedo
dormir. La imposibilidad de concebir sueños me lija la piel. Unas terribles
ojeras aplastan mi cara. Escucho el eco del eco de un latido. Respiro. Inspiro.
Respiro. Inspiro.
Escribo tantos
cuadernos como noches.
Una vez tuve seis
años e intenté ser bailarina. Mi abuelo era mago porque salíamos de paseo en
barco cuando me tumbaba sobre sus rodillas. Mi madre cocinaba café y cuentos
cada mañana.
Nunca aprendí a bailar.
Me gusta la noche
que dibujé en mi primer cuaderno.
Soñaremos
Será el año que viene. Fumaremos más que nunca. Tendremos más frío que sueños. Fumaremos más que nunca. Soñaremos menos que siempre. Será el año que viene.
Una vez dijiste que las mejores canciones nunca existieron antes de los corazones rotos. Soñaremos.
Una vez. Yo.
Dije que una manzana y tu corazón se parecen demasiado para ser tan diferentes. El año que viene.
Nunca quiero tener hogar pero tú eres un hogar. Porque lo que no se ve no existe, claro.
Que soñaremos. Y me inventaré un infierno que huele a jazmín y moriremos de frío.
No soñaremos.
Una vez dijiste que las mejores canciones nunca existieron antes de los corazones rotos. Soñaremos.
Una vez. Yo.
Dije que una manzana y tu corazón se parecen demasiado para ser tan diferentes. El año que viene.
Nunca quiero tener hogar pero tú eres un hogar. Porque lo que no se ve no existe, claro.
Que soñaremos. Y me inventaré un infierno que huele a jazmín y moriremos de frío.
No soñaremos.
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